Rusia «tomará contramedidas apropiadas, incluidas las militares y técnicas», si Groenlandia es militarizada en contra del Kremlin, comentó el ministro de Exteriores de Moscú, Serguéi Lavrov, durante una comparecencia ante el parlamento ruso el 11 de febrero, en la que acusó a Dinamarca de tratar a los habitantes de la isla del Ártico como «ciudadanos de segunda clase».
