En Kampala aumenta el rechazo a un acuerdo con Estados Unidos que obliga a Uganda a recibir a solicitantes de asilo rechazados en terceros países. El caso del salvadoreño Kilmar Abrego García, acusado de trata de personas y sin vínculos con la nación africana, ha generado indignación. Ciudadanos cuestionan las barreras culturales y legales, mientras el Gobierno enfrenta presión social por aceptar un pacto visto como injusto e impuesto.
