El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, recibió a los primeros 49 sudafricanos blancos, en su mayoría afrikáneres, un grupo étnico descendiente de colonizadores europeos, a quienes se les concedió el estatus de asilo con el argumento de que sufren «discriminación» en su país. La justificación ha generado una fuerte polémica entre Washington y el Gobierno sudafricano.
