En la noche del 10 de mayo, el expresidente panameño de derechas Ricardo Martinelli, condenado por corrupción y lavado, aterrizó en Bogotá, después de que el Gobierno del izquierdista Gustavo Petro le concediera asilo. Martinelli había permanecido más de un año en la Embajada de Nicaragua esperando a viajar a ese país centroamericano, pero sorpresivamente resultó en Colombia. ¿Qué sucedió?
