Este 2024, América Latina continúa siendo una de las regiones con flujos migratorios irregulares más intensos en todo el planeta. En el Darién, límite natural entre Colombia y Panamá, las duras política han mermado el número de cruces. Mientras, en la frontera entre México y Guatemala las personas migrantes siguen llegando en medio de la incertidumbre por el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.