Este 4 de abril, miles de personas salieron a las calles de Seúl para manifestarse, a favor y en contra, de la destitución de Yoon Suk-yeol como presidente surcoreano, el mismo día en que el Tribunal Constitucional confirmó su salida del Ejecutivo. Ahora, la nación, profundamente polarizada, deberá ir a las urnas en un plazo de 60 días para elegir a su siguiente mandatario.
