Las negociaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos de este viernes 6 de febrero parecieron destinarse a construir confianza entre dos países, cuyos últimos acercamientos colapsaron cuando Israel lanzó sus bombardeos sobre Irán en junio pasado. A pesar de la «positividad» del encuentro, la Casa Blanca anunció nuevas sanciones petroleras contra el régimen islámico.
