Aunque hoy, América Latina es un territorio casi libre de minas antipersona, en la región destaca el caso de Colombia, uno de los países a nivel mundial que más aporta víctimas por este factor de manera anual. Por otro lado, las bandas delincuenciales mexicanas han aumentado el uso de estos dispositivos. En el Invitad@ del Día analizamos el panorama que le espera a los procesos de desminado con la financiación de Estados Unidos al margen.
