El Gobierno argentino defendió el accionar de las fuerzas de seguridad en la manifestación de jubilados del 12 de marzo. La ministra de seguridad, Patricia Bullrich, culpó a los manifestanes y justificó el actuar de la Policía. Entre tant, por la represión, unas 120 personas fueron detenidas, la mayoría ya puestas en libertad y más de una decena resultaron heridas.
