El intercambio de declaraciones sobre Irán entre Washington y Londres ha revelado diferencias ideológicas y de estilos de gobernar. Mientras Keir Starmer invoca la ley para tomar distancia de los bombardeos de Estados Unidos y de Israel, Trump habla de una «inutilidad» del Reino Unido ante la crisis. ¿Se trata de un quiebre de la «relación especial» transatlántica?
