Por primera vez desde la contraofensiva ucraniana de agosto de 2024, el presidente Vladimir Putin visitó la región de Kursk, un territorio invadido por Ucrania y que le ha costado mucho mantener. El mandatario ruso mandó mensajes de apoyo a sus tropas y aseguró que los prisioneros, aunque se les «tratará de forma humana», serán procesados como terroristas.
