Israel y Líbano acordaron, junto con Estados Unidos y Francia, establecer tres grupos de trabajo para discutir un eventual acuerdo con el fin de demarcar la frontera entre ambos países. Desde Washington, recalcaron la necesidad de que ambas partes mantengan la «buena voluntad» en las negociaciones. El conflicto ha desplazado forzosamente a más de un millón de personas.
