El primer ministro laborista Keir Starmer anunció el incremento en el gasto militar dos días antes de su viaje a Washington, donde se reunirá con el presidente Donald Trump para tratar las perspectivas de la guerra en Ucrania y un mayor respaldo británico a la seguridad europea. Starmer intentará persuadir a Trump de no abandonar el apoyo a la UE y a Kiev, una tarea compleja dados los signos que ha mostrado el magnate republicano.
