Al recién juramentado presidente chileno José Antonio Kast le tomó menos de una semana en el poder comenzar a cumplir una de sus principales promesas de campaña: la excavación de una zanja para prevenir el ingreso por tierra desde la frontera con Perú, principal vía de acceso de la inmigración irregular. Afirmando que su país fue “vulnerado” por la llegada de indocumentados, el ultraderechista echó a andar su Plan Escudo Fronterizo.
