En una de las despensas alimentarias del mundo, el conflicto en Medio Oriente ha traído serias consecuencias para quienes viven del trabajo del campo. Desde precios más altos de los fertilizantes, hasta dificultades para exportar y almacenar productos, los agricultores brasileños han sentido en carne propia un conflicto que se desarrolla a miles de kilómetros de distancia.
