La escalada del conflicto en Medio Oriente sigue golpeando con fuerza a Líbano, donde los ataques israelíes han dejado al menos 912 muertos desde el 2 de marzo, según autoridades locales. La ONU advirtió este martes que los bombardeos contra zonas residenciales, desplazados y personal sanitario podrían constituir crímenes de guerra, mientras el desplazamiento masivo de civiles se acelera en medio de la intensificación de la ofensiva.
