La Unión Europea da nuevos pasos en su política de presión contra Irán. Los ministros de Exteriores del bloque aprobaron este 29 de enero la designación como organización terrorista de la Guardia Revolucionaria. Además, aprobó un paquete de sanciones dirigidas a individuos y entidades vinculadas a la represión de las protestas internas y al apoyo de Teherán a Rusia en la guerra contra Ucrania. En paralelo, Estados Unidos avanza en su despliegue militar en la región y baraja posibles ataques.
