Con las elecciones de medio término peligrosamente cerca y los republicanos visiblemente comprometidos de cara a esa votación, el mandatario estadounidense parece tener cada vez menos margen para permitirse distracciones fuera del escenario nacional. ¿Es esa la razón por la que presiona para firmar un fin de hostilidades en plazos que lucen poco viables, con las conversaciones entre Kiev y Moscú estancadas?
