La reapertura del paso de Rafah ha permitido la reunión de familias separadas durante meses o años por la guerra de Hamás con Israel. El cruce que conecta la Franja de Gaza con Egipto es el único punto de salida y entrada para los casi dos millones de palestinos del enclave, pero el movimiento de personas sigue limitado. En El Cairo, entre 80.000 y 100.000 gazatíes permanecen exiliados, de los cuales solo unos 200 estarían autorizados a regresar.
