La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ha anunciado la celebración de elecciones generales anticipadas. Se trata de su primera prueba política importante desde que asumió el cargo en octubre como primera mujer al frente del país. Tiene previsto disolver el Parlamento este viernes 23 de enero, y las elecciones se celebrarán el 8 de febrero para cubrir los 465 escaños de la Cámara Baja. Los partidos de la oposición, incluida una nueva alianza reformista centrista, presionan para que se lleven a cabo reformas fiscales más amplias, mientras que Takaichi busca conseguir un aumento del impuesto sobre la renta.
