Asesinados, detenidos o, incluso, sentenciados a la horca. Es el panorama que encaran miles de personas en el marco de las protestas en Irán, denuncian las organizaciones de derechos humanos. La ira del régimen crece y las advertencias de Donald Trump parecen no disuadirlo: este 14 de enero el presidente del poder judicial iraní anunció juicios rápidos y ejecuciones para los arrestados. Al menos 3.428 personas han muerto desde que estallaron las movilizaciones el pasado diciembre, según el más reciente informe de ‘Iran Human Rights’.
