Este 31 de diciembre, Estambul entra bajo un despliegue y alerta de seguridad máxima por temor a un posible atentado por parte del autoproclamado Estado Islámico (EI), según aseguró el Ministerio del Interior. Más de 50.000 agentes de seguridad, sobre todo en el centro de la ciudad, vigilarán las celebraciones de fin de año. En la mañana de este mismo día, anunció la detención de 125 personas sospechosas de pertenecer al EI, luego de varias jornadas de capturas. Informe de Adrià Rocha.
