Lo que comenzó como una búsqueda desesperada de familias por encontrar a sus desaparecidos, terminó revelando uno de los mayores horrores del crimen organizado en México. El rancho Izaguirre, descubierto por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, fue escenario de tortura, adiestramiento y exterminio bajo el mando del Cartel Jalisco Nueva Generación. La periodista Sandra Romandía reconstruye los hallazgos en su libro “Testigos del horror”.
