Las consecuencias de los ataques de Israel durante su guerra contra Hezbolá aún son visibles en Líbano. En la región de la Bekaa, un viñedo continúa sus labores en medio de los escombros e intenta superar las catastróficas pérdidas, entre el daño de varias cubas de fermentación y 15.000 botellas arruinadas, y la sequía.
