El Gerald R. Ford, uno de los portaaviones más grandes del mundo, fue enviado hacia el Caribe para “reforzar los medios actuales para contrarrestar el tráfico de estupefacientes”, anunció el Departamento de Defensa estadounidense. ¿Se trata de una estrategia de disuasión o Washington pretende hacer uso de su fuerza militar en su lucha contra el narcotráfico? Lo analizamos con Manuel Supervielle, coronel en retiro del Ejército de Estados Unidos.
