En un discurso histórico, el presidente sirio Ahmed al-Sharaa defendió la gestión de su gobierno de facto, instalado en marzo tras la caída del régimen de Bashar al-Assad en diciembre. El primer presidente sirio en pisar la sede de la ONU desde 1967, al-Sharaa —exrebelde, exyihadista, exlíder de Al-Qaeda en Siria y jefe de Estado— afirmó que el país está en la senda de profundas transformaciones, acusó a Israel como agente desestabilizador y se comprometió con el diálogo.
