Reelegido presidente de Guyana, Irfaan Ali supo capitalizar la bonanza petrolera para impulsar el desarrollo social, mientras enfrenta críticas por su cercanía con ExxonMobil y mantiene firme su postura frente a Venezuela, defendiendo la región del Esequibo en un país que se ha convertido en uno de los mayores productores de petróleo per cápita del mundo.
