El 22 de marzo de 2024, un devastador atentado terrorista sacudió el complejo comercial Crocus City, cerca de Moscú. Atacantes armados irrumpieron en una sala de conciertos donde había más de 2.000 personas, abriendo fuego con armas automáticas antes de prender fuego al recinto. El atentado dejó 149 muertos y más de 600 heridos, convirtiéndose en uno de los incidentes terroristas más mortíferos de la historia reciente de Rusia. El Estado Islámico reivindicó el ataque poco después. El juicio contra 19 sospechosos, incluidos cuatro presuntos atacantes originarios de Tayikistán, comenzó en Moscú ante un tribunal militar, y algunos de ellos se enfrentan a cadena perpetua.
