El expresidente boliviano Evo Morales, despojado de su derecho a presentarse a las elecciones y a liderar un partido que lleve su nombre, sigue decidido en su lucha política. Desde su bastión en los trópicos de Cochabamba, Morales ha expresado su esperanza de que se anule su descalificación y ha rechazado la idea de un exilio. Mientras los llamados al voto nulo se multiplican, los seguidores de Morales se han sumado a esta estrategia, y las últimas encuestas muestran que el 34,1 % de los votantes en todo el país apoyan esta opción.
