El profundo vínculo de Alemania con Israel va más allá de los acuerdos comerciales y de seguridad. Los atraviesa la herida histórica del Holocausto, que se recoge en la expresión: ‘Staatsräson’ o la “razón de Estado”, que es garantizar el derecho a la existencia de Israel y su seguridad. Pese a la debacle en Gaza y un Israel cada vez más aislado, Alemania no ha abandonado a su aliado; pero, ¿hasta dónde llegará su compromiso?
