Álvaro Uribe Vélez, expresidente colombiano, fue condenado, en primera instancia, a 12 años de prisión domiciliaria por fraude procesal y soborno, según la sentencia leída por la jueza del proceso este 1 de agosto. La pena, que incluye una multa de unos 840.000 dólares y una inhabilitación por 8 años, era la máxima pena contemplada para el expresidente colombiano. Alejandro Chala, politólogo e investigador de la Línea de Democracia y Gobernabilidad de la Fundación Paz y Reconciliación, analizó el panorama.
