Estados Unidos asignó un presupuesto de 30 millones de dólares en ayuda humanitaria para la organización encargada de distribuir suministros en la Franja de Gaza. La medida no ha estado exenta de críticas, ya que más de 500 gazatíes han muerto y 4.000 han resultado heridos en las inmediaciones de los centros de distribución, muchos de ellos tras recibir disparos de soldados.
