Las intensas lluvias en la provincia de Guizhou, en el suroeste de China, provocaron inundaciones «excepcionalmente grandes» que dejaron al menos seis muertos y daños severos en infraestructura, según la televisión estatal CCTV. Más de 80.000 personas fueron evacuadas. Las autoridades activaron la respuesta de emergencia más alta, mientras el país enfrenta un verano marcado por fenómenos climáticos extremos, incluidos intensos calores en Beijing y evacuaciones masivas en la vecina provincia de Hunan.
