Ya se cumplió una semana desde que Israel atacó a Irán el 13 de junio, intensificando la tensión en Medio Oriente. Las cifras indican más de 600 víctimas mortales en el país persa y al menos 24 en el Estado de mayoría judía. Mientras tanto, la comunidad internacional redobla sus esfuerzos para intentar detener esta escalada.
