Cuando se cumple una semana de bombardeos entre Irán e Israel, analizamos la retórica utilizada por Tel Aviv para justificar, de cara a la opinión pública, la escalada contra el país persa. Netanyahu sostiene que Teherán estaría cerca de fabricar una bomba nuclear, un argumento que recuerda al empleado por George W. Bush para justificar la invasión de Irak en 2003, cuando logró convencer al mundo de que Sadam Hussein poseía armas químicas. En el trasfondo, surge también la posible implicación de Estados Unidos en esta guerra, mientras Donald Trump desoye informes de su propia agencia de inteligencia, que descartan la intención de Irán de construir un arma nuclear.
