Estados Unidos refuerza su presencia diplomática en Líbano en medio de la escalda de los ataques entre Irán e Israel. El enviado especial de Washington, Thomas Barrack, lanzó una advertencia directa al grupo chií Hezbolá para que no se involucre en el conflicto, porque de lo contrario sería una «muy mala decisión». Nuestra corresponsal Ethel Bonet nos amplió los detalles.
