Violeta Barrios de Chamorro puso a Nicaragua en la senda de la democracia tras la revolución sandinista de 1979, que derrocó al régimen de Anastasio Somoza. En un país machista, Chamorro tenía un estilo maternal y era conocida por su deseo de reconciliación tras la guerra civil. En 1990, ganó las elecciones, derrotando a Daniel Ortega, quien al volver al poder impulsó una persecución contra la familia de la exmandataria.
