Con la aprobación del mayor programa de rearme desde la Guerra Fría, concluyó la última de reunión de ministros de Defensa de la OTAN de cara a la cumbre anual de los líderes. Los aliados asumieron el compromiso de reforzar sus sistemas de defensa aérea. Por su parte, EE. UU. Insistió en aumentar el presupuesto de defensa de los países miembros al 5% del PIB.
