Estados unidos no ve con buenos ojos el acercamiento entre China y Colombia. El jueves 15 de mayo, y en plena visita de Gustavo Petro a Beijing, Washington anunció que las instituciones financieras multilaterales dejarán de financiar empresas controladas por el gigante asiático en Colombia. Estas declaraciones llegan un día después de que Petro concluyera acuerdos con China, el primer paso a su adhesión a la Nueva Ruta de la Seda. Pero ¿qué gana y arriesga realmente Petro en un acercamiento con el que desafía a EE. UU.?
