El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, anunció el 14 de mayo su intención de materializar una «ley de agentes extranjeros», para el cobro de un impuesto de hasta el 30% a las oenegés activas en el país. El proyecto, que nació tras una protesta popular frente a la casa del mandatario, preocupa a los activistas, que han calificado la propuesta como una «medida autoritaria».
