El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu, acusó a los palestinos de incitación en medio de la propagación de unos incendios forestales que amenazan con llegar a Jerusalén. El país declaró la emergencia nacional, ya que los fuertes vientos y las altas temperaturas alimentan las llamas, y dificultan las labores de extinción. La policía cerró la principal autopista Jerusalén-Tel Aviv y evacuó a los residentes a lo largo de la ruta.
