Mientras se acerca el cónclave para elegir al nuevo papa, continúan las apuestas sobre quién será el sucesor de Francisco y, sobre todo, cuál sería su nacionalidad, después de haberse elegido en 2013 al primer papa latinoamericano. Expertos en el tema creen que los cardenales estadounidenses están en desventaja, ya que si el próximo pontífice fuera de ese país, significaría sumarle más poder a la ya predominante potencia mundial.
