A más de una semana de la tragedia que dejó al menos 16 muertos, cientos de evacuados y daños irreparables, Bahía Blanca, en el suroeste de Argentina, sigue luchando por recuperarse. Mientras se lamentan las víctimas y se evalúan los impactos materiales, expertos coinciden en que la falta de planificación urbana y una infraestructura deficiente jugaron un papel clave en la magnitud del desastre.
