El expresidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, asumió públicamente la responsabilidad de la violenta campaña antidrogas que lideró durante su mandato, en su primer mensaje desde que fue trasladado a La Haya para enfrentar cargos por crímenes de lesa humanidad. Mientras Duterte se prepara para una larga batalla legal en la Corte Penal Internacional (CPI), su aliado clave, el exjefe de Policía y senador Ronald Dela Rosa, ha expresado temor a ser el próximo arrestado.
