
El conflicto en Medio Oriente disparó el precio del crudo a niveles no vistos en meses. Por primera vez en décadas, esto le sonríe a la Argentina, ahora exportadora de energía. Sin embargo, los economistas advierten que no todo es ganancia: la suba trae consigo dilemas cambiarios, inflacionarios y fiscales que ponen a prueba la capacidad de gestión del Gobierno.
