La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, alertó que el impacto económico de la guerra en Medio Oriente ya se siente en Europa. El bloque ha gastado 6.000 millones de euros adicionales en combustibles fósiles y analiza medidas para evitar que una prolongación del conflicto golpee su economía, justo cuando lograron ahogar la elevada inflación de la Eurozona.
