La tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán vuelve a escalar en 2026. Washington y Tel Aviv defienden su alianza estratégica como un frente para impedir que Teherán obtenga armas nucleares. Irán, por su parte, responde con ataques de represalia contra bases militares y sedes diplomáticas, mientras sus aliados regionales —como Hezbolá en Líbano y los hutíes en Yemen— mantienen su respaldo.
