Las ofensivas en siete países ordenadas por Donald Trump en el último año contradicen uno de los puntos centrales del contrato que estableció con su electorado para ganar los comicios de 2024. Algunos de sus partidarios intentan justificarlo, pero los sondeos comienzan a mostrar signos de desilusión con su estrategia. Mientras tanto, en su núcleo fundamental, el grupo MAGA, se empiezan a escuchar voces de descontento.
