Francia aumentará el número de ojivas de su arsenal nuclear y permitirá el despliegue temporal de sus aviones dotados con armas de este tipo en países aliados. Son solo dos elementos de lo que el presidente Emmanuel Macron definió como la nueva estrategia defensiva de su país, la disuasión avanzada, sobre la cual ya ha iniciado conversaciones con Alemania y Reino Unido, entre otros socios europeos, bajo la premisa de que “para ser libres, tenemos que ser temidos”.
