Alí Jameneí asumió como lider supremo de Irán desde 1989, tras suceder al ayatolá Jomeiní. Máxima autoridad política y religiosa del país, con control de las Fuerzas Armadas y las principales instituciones. Antes fue presidente de Irán entre 1981 y 1989, y su figura ha marcado la política iraní durante más de tres décadas.
